Diversos indicadores sitúan a los jóvenes españoles entre los europeos que registran mayores tasas de desempleo y de temporalidad, con una menor contribución al crecimiento del empleo en España. Probablemente por estas mayores dificultades —aunque no sólo por ellas—, también están entre los que más tarde comienzan su vida como “adultos”, atendiendo al promedio de edad de emancipación residencial, de nupcialidad y de fertilidad, entre otros. La dificultad de acceder a una vivienda unida a la existencia a unas condiciones laborales cada vez más precarias son las principales causas del retraso del proceso de emancipación de los jóvenes.
El objetivo del presente estudio es realizar una aproximación general a la realidad de los jóvenes en España. A partir de diversos indicadores de referencia se pretende conocer la situación de los jóvenes con respecto a diversos ámbitos, como por ejemplo la educación, el empleo y las condiciones de trabajo, el acceso a la vivienda o las situaciones de exclusión y desigualdad social. Un análisis que pone en evidencia la falta de una política integral destinada a los jóvenes y la necesidad de potenciar las políticas y servicios públicos, ampliando el gasto social, incrementando los niveles de cobertura y desarrollando políticas de promoción de la autonomía e integración social de los jóvenes, que hagan posible una mejora significativa de sus condiciones de vida.
La situación de crisis económica agrava e incrementa las dificultades de emancipación de los jóvenes, a la vez que pone de relieve la necesidad de llevar a cabo iniciativas en las que no se deje toda la responsabilidad del proceso de emancipación al individuo y al mercado, y donde la intervención pública tenga un papel central. Una perspectiva necesaria porque se trata de un cuestión que afecta al conjunto de la sociedad y porque, en definitiva, los jóvenes -en tanto que ciudadanos- son sujetos activos de derechos y deberes con capacidad de participar en los procesos sociales y políticos.
El objetivo del presente estudio es realizar una aproximación general a la realidad de los jóvenes en España. A partir de diversos indicadores de referencia se pretende conocer la situación de los jóvenes con respecto a diversos ámbitos, como por ejemplo la educación, el empleo y las condiciones de trabajo, el acceso a la vivienda o las situaciones de exclusión y desigualdad social. Un análisis que pone en evidencia la falta de una política integral destinada a los jóvenes y la necesidad de potenciar las políticas y servicios públicos, ampliando el gasto social, incrementando los niveles de cobertura y desarrollando políticas de promoción de la autonomía e integración social de los jóvenes, que hagan posible una mejora significativa de sus condiciones de vida.
La situación de crisis económica agrava e incrementa las dificultades de emancipación de los jóvenes, a la vez que pone de relieve la necesidad de llevar a cabo iniciativas en las que no se deje toda la responsabilidad del proceso de emancipación al individuo y al mercado, y donde la intervención pública tenga un papel central. Una perspectiva necesaria porque se trata de un cuestión que afecta al conjunto de la sociedad y porque, en definitiva, los jóvenes -en tanto que ciudadanos- son sujetos activos de derechos y deberes con capacidad de participar en los procesos sociales y políticos.





























